La solidaridad es uno de los ejes en esta modalidad de coalojamiento. La convivencia, el encuentro que se experimenta cohabitando o haciendo couchsurfing llama la atención de aquéllos que están cansados de la estandarización y del anonimato de ciertos hoteles. No cabe duda de que se trata de una alternativa estupenda para tiempos de crisis.
Poder ahorrar cuando el poder adquisitivo es estrecho llama la atención de muchos propietarios. Poner en el mercado nuevas posibilidades de alojamiento puede ayudar a atenuar el estrés que conoce el mercado inmobiliario, especialmente cuando hay dificultades reales para encontrar un alojamiento económico, ajustado al presupuesto limitado de los turistas.


